Migrar no fue solo cruzar fronteras físicas, fue atravesar mi propia historia, mis miedos y mi voz silenciada."
Este blog es un acto de memoria. Una bitácora escrita desde las entrañas. Me llamo Diana, soy colombiana, y en 2025 decidí migrar a Polonia impulsada por una oferta laboral que prometía dignidad, vivienda y estabilidad. Lo que encontré fue, desinformación, abandono, abuso institucional y un profundo silencio cultural.
“Sin visa, con voz” nace como un espacio para relatar lo
que muchas callamos: la experiencia migratoria desde el cuerpo, desde el dolor,
desde la resistencia. Aquí no hay ficción ni maquillaje: hay días con miedo,
noches sin aire, y momentos de transformación. Esta experiencia fue vivida
junto a otras personas migrantes, mujeres y hombres que también dejaron todo
para empezar desde cero.
Cada capítulo recoge vivencias personales que se asemejan de tantos otros migrantes. No escribo solo para contar, escribo para denunciar. Para conectar. Para no dejar pasar la injusticia como algo normal.
Si alguna vez pensaste en migrar, si ya lo hiciste, si conoces a alguien que dejó todo atrás, este blog es también tuyo. Porque migrar con dignidad no debería ser un privilegio.
Bienvenida, bienvenido, a este viaje. Aquí se cuenta la verdad. Aquí se escribe con la garganta apretada.
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