Sin visa, con voz sigue creciendo.
No como proyecto, sino como espacio vivo.
Hoy se suma a este camino César Sepúlveda,
psicólogo clínico,
y, sobre todo, acompañante humano.
Su llegada no responde a una necesidad técnica,
sino a una verdad profunda:
La migración no solo se atraviesa con papeles,
se atraviesa con el cuerpo, la mente y el corazón.
César aporta a este espacio una mirada sensible y clínica a la vez,
un lugar donde el dolor migrante no se minimiza
ni se patologiza,
sino que se escucha.
Aquí no viene a “arreglar” a nadie.
Viene a sostener procesos.
A poner palabras donde hubo silencios.
A acompañar duelos que no siempre encuentran permiso para existir:
el duelo por la tierra,
por la identidad,
por lo que se fue
y por lo que no pudo ser.
Su presencia reafirma algo esencial en este blog:
Migrar no es solo un cambio de país,
es un movimiento profundo del ser.
En Sin visa, con voz,
la salud mental no es un lujo,
es una necesidad urgente.
Y hablar de ella también es un acto de resistencia.
Este espacio se amplía para seguir nombrando lo que duele,
para acompañar con humanidad,
y para recordar que nadie debería atravesar la experiencia migrante en soledad.
Bienvenido, César. (@cesar_sepulveda_cs)
Que este lugar también sea tu refugio.

0 Comentarios